Perro Verde ladra porque está chato, porque no quiere ver más injusticias en nuestro país, porque quiere que escuchen lo que pide, porque no quiere ser parte de ningún grupo político o religioso sino que hacer crecer el corazón de los chilenos, para que no perdamos el norte y para que cimentemos un espacio de proyecto nacional.
Perro Verde le ladra a las injusticias, a la pobreza material y espiritual, a la mala distribución de las riquezas, a las discusiones inútiles, al abandono, a las faltas de respeto y a las mentiras.
Perro Verde está en la calle, olfateando y buscando a todos los que quieran unirse a él para pararse frente a políticos y poderosos, frente a los grandes y como comunidad ladrar juntos por una sociedad más justa, igualitaria y digna. Porque en Chile hace falta un ladrido alto y fuerte.